Peak significa 'cima' o 'cumbre', la parte más alta de una montaña. Es una palabra visual y poderosa que no se escucha todos los días en una canción.
En "Son of Man", Phil Collins la usa como una increíble metáfora del éxito y la realización personal. La letra te anima a 'escalar la montaña' de la vida, y ser tú quien 'alcance la cima' (reach the peak), simbolizando el momento en que logras tus metas y te conviertes en la mejor versión de ti mismo.
¡Qué temazo para recargar pilas! En Son of Man, el británico Phil Collins nos suelta un discurso directo sobre crecer y madurar, sin rodeos ni adornos raros. La letra va directa al grano: nadie te va a regalar nada, pero tienes todo lo necesario dentro de ti. Dice claramente: «Though there's no one there to guide you / No one to take your hand» [Aunque no hay nadie allí para guiarte / Nadie para tomar tu mano]. Básicamente te advierte que el camino toca recorrerlo solo, subiendo tu propia cuesta hasta llegar arriba: «It's you who'll climb the mountain / It's you who'll reach the peak» [Eres tú quien escalará la montaña / Eres tú quien alcanzará la cima].
Fíjate bien en la expresión en inglés «walk tall» en el estribillo: «Some day you'll walk tall with pride» [Algún día caminarás erguido con orgullo]. No habla de tu altura física; es un modismo que significa andar seguro de ti mismo, con la cabeza alta frente al resto. Collins también juega con una paradoja muy sabia sobre el aprendizaje: «In learning you will teach / And in teaching you will learn» [Al aprender enseñarás / Y al enseñar aprenderás]. Toda la canción es ese empujón de fe para dejar de ser un niño inseguro y reclamar lo que soñaste al grito de «lift your spirit, set it free» [eleva tu espíritu, libéralo].
Phil Collins nació en Londres en 1951 y de niño fue actor: hizo de Artful Dodger en el musical Oliver! en el West End. En 1970 entró como batería en Genesis y en 1975, cuando se fue Peter Gabriel, pasó también a ser el cantante del grupo.
Su primer disco en solitario, Face Value (1981), trajo "In the Air Tonight" y su golpe de batería con gated reverb, un sonido que él ayudó a popularizar en el pop de los ochenta. No Jacket Required (1985) vendió más de 12 millones de copias, y ese mismo año tocó en el Live Aid a los dos lados del Atlántico el mismo día, cruzando en el Concorde. "Another Day in Paradise" fue el último número uno de los ochenta en Estados Unidos, y "You'll Be in My Heart", de Tarzan (1999), le dio un Óscar.