Parasite significa 'parásito'. Es una palabra fuerte y poco común en las letras de canciones, lo que la hace muy memorable y llamativa.
En el contexto de la canción, la banda No Doubt la usa metafóricamente para describir a alguien que se aprovecha de otro, que vive a expensas de la energía o la identidad de la persona que canta. Es una forma muy vívida de expresar la sensación de ser explotado o de ver a alguien imitarte y beneficiarse de ello.
¿Alguna vez has terminado una relación y de repente te das cuenta de que la otra persona no era quien pensabas? Esta canción de No Doubt trata exactamente sobre ese momento. La cantante comienza describiéndose a sí misma en el pasado como "Sappy pathetic little me" [Yo, la pequeña tonta y patética]. Estaba en una posición vulnerable, pero todo cambia de repente. La otra persona aparece una mañana de domingo y es completamente diferente, como si los papeles se hubieran invertido de la noche a la mañana.
La canción narra este cambio de poder. La cantante observa cómo su ex intenta ponerse en su lugar, diciendo "You're trying my shoes on for a change" [Estás probándote mis zapatos para variar], pero no le quedan bien. Lo mejor es cuando ella se da cuenta de su propia fuerza y le da las gracias a su ex de una forma muy sarcástica: "Thank you, now you're the parasite" [Gracias, ahora tú eres el parásito]. Al final, es la otra persona la que la desea desesperadamente, precisamente porque ya no puede tenerla: "'Cause you can't have me" [Porque no puedes tenerme]. Es una historia de empoderamiento con un ritmo increíble.
No Doubt es una banda estadounidense formada en Anaheim, California, en 1986, cuando Eric Stefani reunió a su hermana menor Gwen, entonces adolescente, junto con John Spence para tocar ska.
Tras la trágica muerte de Spence en 1987, Gwen asumió el rol de vocalista principal, un cambio que terminaría definiendo el sonido del grupo. Desde 1989 la formación estable incluye a Gwen Stefani, Tony Kanal en el bajo, Tom Dumont en la guitarra y Adrian Young en la batería.
Tras un debut discreto en 1992, alcanzaron el estrellato mundial en 1995 con el álbum Tragic Kingdom, que mezclaba ska, pop y rock y produjo himnos como Just a Girl y Don't Speak. Esta última nació de la ruptura sentimental entre Gwen y Tony, su compañero de banda durante siete años, lo que le da a la canción una honestidad emocional que conectó con millones de oyentes.