Brew significa 'preparar' o 'elaborar', como cuando se hace café o cerveza. Sin embargo, en esta canción, Lenny Kravitz la usa de una manera más poética y metafórica.
Cuando canta "The passion we brew is a love always new" (La pasión que gestamos es un amor siempre nuevo), se refiere a que la pasión entre ellos es algo que se crea y se cultiva constantemente, manteniéndola fresca y emocionante. Es una palabra interesante porque le da un toque especial a la idea de construir una relación.
¿De qué va «Honey»?
En esta canción, Lenny Kravitz se deja llevar por una atracción que lo desborda. Cada mirada de la persona amada hace que su espíritu se mueva, su corazón lata sin control y la sangre le suba a la cabeza. Es un himno al deseo inmediato: el cantante admite que no puede esperar cuando recibe “la señal” y celebra cómo los pequeños detalles —la ropa, el aroma del cabello— lo encienden al instante.
Más que una simple declaración de amor, «Honey» describe un fuego que se renueva cada vez: “Nunca se siente igual, es diferente siempre”. Kravitz recalca la urgencia de estar juntos, la magia de un amor que siempre se siente nuevo y la promesa de hacer a la otra persona sentirse bien. En pocas palabras, es un canto apasionado a la química irresistible que une a dos personas y que, para él, nunca es suficiente.
Lenny Kravitz nació en Nueva York en 1964, hijo de la actriz Roxie Roker y del productor de televisión Sy Kravitz, y pasó parte de su infancia en Los Ángeles. En sus discos toca él mismo casi todos los instrumentos, y mezcla rock, soul, funk y reggae con un sonido muy de los años sesenta y setenta.
Debutó en 1989 con Let Love Rule, y en 1993 "Are You Gonna Go My Way" lo convirtió en una estrella en todo el mundo. Ganó el Grammy a la mejor interpretación vocal masculina de rock cuatro años seguidos, de 1999 a 2002, con canciones como "Fly Away" y su versión de "American Woman". También ha actuado en el cine, como Cinna en Los juegos del hambre, y es el padre de la actriz Zoë Kravitz.