The Holy Shangri-La de Foster The People es un viaje medio místico, medio psicodélico. Shangri-La es un lugar imaginario de una novela de los años treinta, un valle escondido donde nadie envejece; con el tiempo el nombre pasó a significar cualquier paraíso perfecto. Así que cuando canta "I'm taking a ride to the holy Shangri-La" (me voy de viaje al sagrado Shangri-La), está buscando ese paraíso, aunque admite que "It's hard to know what is real" (es difícil saber qué es real).
Empieza fuerte: "All of my life I've lived in some kind of dream" (toda mi vida he vivido en una especie de sueño) y al abrir los ojos ve "interdimensional beings" (seres interdimensionales). Pero el corazón de la canción es más sencillo y más humano: "It's okay to rely on something you're needing to believe in" (está bien apoyarse en algo en lo que necesitas creer) para pasar los malos momentos, y no olvidar en los buenos "the hope that we first believed in" (la esperanza en la que creímos al principio).
Hacia el final se pone apocalíptico, con "The white horse breathes" (el caballo blanco respira) y "the death knell rings" (suena el toque de difuntos). Knell es la campanada lenta de un funeral, una palabra muy poco común. Aun así el mensaje es tranquilizador: "the only way to get out is if we go through it all" (la única forma de salir es atravesarlo todo). Get swept away (ser arrastrado) es otra expresión que vale la pena aprender.