"Kiss With A Fist" es una canción corta, ruidosa y bastante descarada sobre una pareja que se pelea... literalmente. Florence no se anda con rodeos: desde la primera línea, "You hit me once, I hit you back" (Me pegaste una vez, yo te devolví el golpe), todo es una escalada de golpes, platos rotos y camas en llamas.
Lo curioso es el tono. Ella lo canta casi con alegría, como si fuera una travesura, y eso la hace más inquietante y más divertida a la vez. Fíjate en "Then I set fire to our bed" (Luego prendí fuego a nuestra cama) y en "So sit back and watch the bed burn" (Así que siéntate y mira cómo arde la cama): la pareja no se separa, solo sube el volumen.
El estribillo es la frase que da título a la canción: "A kiss with a fist is better than none" (Un beso con el puño es mejor que ninguno). Es una idea retorcida: mejor una relación que duele que no tener ninguna. Y "A kick in the teeth" (una patada en los dientes) es además una expresión inglesa que significa un golpe duro o una gran decepción, no solo una patada de verdad.
Un detalle para aprender: "Love sticks, sweat drips" (El amor se pega, el sudor gotea) juega con el verbo stick, que aparece también en "Your slaps don't stick" (Tus bofetadas no hacen efecto). Misma palabra, dos sentidos: pegarse y surtir efecto.