En "Drumming Song", Florence Welch describe un enamoramiento como si fuera un ruido que no la deja en paz: "There's a drumming noise inside my head that starts when you're around" (Hay un ruido de tambor en mi cabeza que empieza cuando estás cerca). El tambor es su propio corazón, y suena "louder than sirens, louder than bells" (más fuerte que las sirenas, más fuerte que las campanas).
Lo bonito es que intenta callarlo y no puede. Corre a una torre donde suenan las campanas de la iglesia, y nada. Se tira al río esperando que el agua ahogue el "din" (el estruendo, una palabra poco común), pero "it couldn't wash the echoes out" (no pudo borrar los ecos). La frase "sweeter than heaven and hotter than hell" (más dulce que el cielo y más caliente que el infierno) lo resume: lo que siente es a la vez delicioso y un poco aterrador.