Felinare es el plural de felinar y significa “faroles” o “linternas”, una palabra poética y poco común en las canciones cotidianas. En la canción aparece en la imagen de la protagonista corriendo por las calles con los faroles apagados, intentando que nadie la vea, lo que transmite misterio y vulnerabilidad.
En “Da, Mama”, Delia presenta a una mujer que intenta olvidar a un hombre después de una ruptura, aunque todavía está desesperada por llamarlo. Rechaza la “geometría en el amor” y los triángulos amorosos, porque para ella una relación así significa caminar sobre una cuerda muy fina. La imagen más bonita y triste es la de la “geantă plină cu vise” [una bolsa llena de sueños]: sigue teniendo planes y deseos, pero corre de noche por calles con las farolas apagadas para que nadie la vea llorar por amor. La frase “Mi-e frică de-ntuneric, dar alerg pe străzi cu felinare stinse” [Tengo miedo de la oscuridad, pero corro por calles con las farolas apagadas] mezcla miedo y desafío de una manera muy humana.
El estribillo habla directamente con su madre: “Da, mamă, sunt beată” [Sí, mamá, estoy borracha]. En la canción, beber es su forma de intentar olvidarlo, y ella no quiere que su madre la juzgue: “Nu-mi spune că n-ai fost și tu așa, cândva” [No me digas que tú no fuiste así alguna vez]. Hay una frase especialmente contundente: “Nu durerea, ci speranța mă omoară” [No es el dolor, sino la esperanza lo que me mata]. No la destruye solamente la separación, sino seguir esperando algo que quizá ya terminó. Aun así, al final promete olvidar su amor, dejar de llorar y beber, mientras insiste en que ya le ha sido suficiente.
Delia Matache, conocida artísticamente como Delia, es una cantante rumana. Antes de su carrera en solitario formó parte del dúo N&D junto a Nick N&D.
Entre sus canciones figuran «Pe aripi de vânt», «Da, mamă» y «Rămâi cu bine». Su repertorio pop ha sido una presencia constante en la música comercial rumana.