Tvivelaktig significa 'dudoso' o 'cuestionable'. Es una palabra que no se usa comúnmente en el lenguaje cotidiano, lo que la hace más interesante y memorable.
En la canción, el narrador se describe a sí mismo como una "tvivelaktig figur" (figura dudosa o cuestionable), lo que añade un toque de autocrítica y melancolía a su personaje. Esta elección de palabra resalta la introspección y la complejidad del protagonista, invitando a los oyentes a reflexionar sobre su propia existencia.
En «Somliga Går Med Trasiga Skor» de Cornelis Vreeswijk, un artista de Suecia y los Países Bajos, unas simples botas rotas abren una pregunta enorme: «Somliga går med trasiga skor» [Algunas personas caminan con zapatos rotos]. La canción pregunta por qué ocurre y mira con ironía al «Gud fader» [Dios Padre], que quizá lo permite mientras «blundar och sover sött» [cierra los ojos y duerme dulcemente]. La crítica es directa: mientras alguien camina con los zapatos hechos polvo, el cielo parece no hacer nada. Y cuando esa persona sea vieja y esté cansada, ¿a quién le importarán sus zapatos?
Después, la letra salta al futuro: dentro de cien años, el ciudadano ya no estará, otra persona ocupará su silla y él no sentirá ni la lluvia ni el sol, porque estará en una tumba oscura. Frente a esa certeza, el narrador se aferra a algo cercano y concreto: «Bara jag får ha mitt ansikte kvar / Dolt i min älsklings hår» [Con tal de conservar mi rostro / oculto en el cabello de mi amor]. Se llama a sí mismo una figura dudosa, poco útil, con la muerte esperando detrás de una esquina. Al final, los zapatos siguen rompiéndose «tills de har slutat gå» [hasta que han dejado de caminar], mientras el diablo se ríe. Es una mezcla muy particular de humor negro, cansancio y ternura: el mundo no ofrece respuestas, pero el cabello de la persona amada sí ofrece un pequeño refugio.