"Never Letting Go" es una promesa de esas que se hacen después de haber perdido a alguien y recuperarlo. Alok, con Gryffin y la voz de Julia Church, arranca con una imagen muy visual: "Stared too long at the sun, you left me blind" (miré demasiado tiempo al sol, me dejaste ciega). Esa persona brilla tanto que deslumbra. Y aunque hubo una separación, "I was gone, but you never left my mind" (me fui, pero nunca saliste de mi mente).
Luego llega el estribillo, que es pura determinación: "Out the dark, from the edge" (fuera de la oscuridad, desde el borde) y "No, I'm never letting go again" (no, nunca más voy a soltarte). Fíjate en "Cross my heart" (literalmente "cruzo mi corazón"): es una expresión inglesa para jurar algo, como nuestro "te lo juro". Y "letting go" significa soltar, dejar ir. La canción repite esa frase una y otra vez, casi como si quisiera convencerse a sí misma, y en una pista de baile funciona de maravilla.