Blood moon se traduce literalmente como "luna de sangre", un término usado para describir un eclipse lunar total cuando la luna adquiere un color rojizo. Es una imagen muy poderosa y poco común en las canciones.
En "On My Way", se usa para crear una atmósfera de intensidad y cambio drástico. Simboliza un punto de inflexión para el cantante, que está a punto de emprender un nuevo camino con determinación, como se refleja en la siguiente línea: "The fire burning in my eyes" (El fuego ardiendo en mis ojos).
¡Menudo temazo para cantar a todo pulmón cuando decides poner límites! El productor noruego Alan Walker junta aquí dos voces con actitudes muy claras. Sabrina Carpenter arranca con ganas de encerrarse a solas: I draw the blinds / They don't need to see me cry (Bajo las persianas / No tienen que verme llorar). Pero ese bajón dura poco; se seca las lágrimas y decide cuidarse sola al grito de take aim and fire away (apunten y disparen). La canción va de tomar las riendas de tu vida cuando sientes que nadie más te va a proteger.
La parte en español corre por cuenta de Farruko y es pura honestidad directa. Él no se anda con rodeos: Lo siento mucho, pero me voy / Por que a tu lado me di cuenta que nada soy. Fíjate en cómo usa frases hechas del día a día como estar en la línea de fuego (estar en una situación de peligro o conflicto constante) y meter la mano (interceder o arriesgarse por alguien). También mete la contracción caribeña na' en lugar de nada cuando dice no tengo mas na' que hacer aquí. Es el momento exacto en el que te cansas de pelear batallas inútiles y decides seguir tu propio camino, cueste lo que cueste.
Alan Walker es un DJ y productor noruego nacido el 24 de agosto de 1997. Aunque vino al mundo en Northampton, Inglaterra, se mudó con su familia a Bergen, Noruega, cuando apenas tenía dos años, y fue allí donde creció y empezó a crear música desde su habitación.
Bajo el alias de DJ Walkzz publicó su primer sencillo, Fade, siendo todavía un adolescente. Su gran salto llegó en 2015 con Faded, una versión vocal de aquella canción con la voz de Iselin Solheim, que se volvió multiplatino en más de diez países. Su estilo, cercano al house y lleno de melodías emotivas y grandiosas, lo convirtió en una estrella mundial. Es famoso por proteger su anonimato y aparecer siempre con una capucha y una máscara.